Edulcorantes: ni veneno ni atajo para bajar de peso

Un edulcorante no adelgaza por existir ni se vuelve veneno por tener un nombre químico. Su efecto depende de qué reemplaza, cuánto se consume y para qué se usa.

Un edulcorante no adelgaza por existir ni se vuelve veneno por tener un nombre químico. Su efecto depende de qué reemplaza, cuánto se consume y para qué se usa.